El miércoles pasado se realizó Colaboratorio: despacho a cielo abierto, una mañana de trabajo colectivo y de encuentro entre diferentes profesionales independientes de la ciudad. Aquí pueden obtener más info sobre los objetivos de Colaboratorio…
Algunos días más tarde y tomando un poco de perspectiva, compartimos algunas valoraciones sobre el encuentro, para plasmar lo positivo y para poder aprender de lo negativo.

Aunque llovió y no se pudo intervenir la Plaza y trabajar en el espacio público como estaba previsto, el hecho de haber trasladado el encuentro al Bar del Museo fue positivo ya que nos ayudó a centrarnos, evitó “ruido” e interferencias, dando lugar a una mañana bastante productiva. La lluvia espantó a algunos de los participantes, pero lo que se perdió en cantidad, se ganó en calidad, ya que el grupo reducido posibilitó un encuentro cercano y próspero.
La mañana transcurrió con mucha interacción y participación en las dinámicas que teníamos preparadas. Las dinámicas propuestas eran:

    i) definición de conceptos relacionados al trabajo colaborativo y a diversos procesos de innovación; Cada participante elegió un concepto y lo explicó brevemente con sus palabras, relacionándolo con su práctica laboral o profesión;
    ii) una bolsa de necesidades y habilidades: los participantes debían escribir, en un lado del tablero, habilidades o saberes que estén dispuestos a compartir (habilidades técnicas, hobbys, saberes menores…) y, por otro, una necesidad técnica, una duda o una búsqueda que no puedan resolver sin la ayuda de otro profesional. De esta forma se visibilizaron los recursos contenidos en el grupo de participantes y la afinidad de intereses y capacidades existentes entre el grupo.
    iii) una bolsa de ideas y propuestas sostenibles para Roca: se quería aprovechar la diversidad de enfoques, saberes y formas de trabajar de los participantes para pensar, en grupos, posibles ideas y proyectos sustentables y con conciencia medioambiental a realizar en General Roca. Así se buscaba vincular la riqueza multidisciplinar del evento con algunas de las líneas de trabajo llevadas adelante por el Museo de Ciencias Naturales.

Estas dinámicas cumplieron con sus objetivos: la primera sirivió para romper el hielo, generar un lenguaje común y explicar, de forma amena y directa, lo que hacemos profesionalmente. La segunda dinámica, la bolsa de necesidades y habilidades, tuvo gran aceptación y se propuso como proyecto a mediano plazo a desarrollar entre todos. Los participantes coincidían en que un lugar accesible dónde buscar los servicios, ofertas y demandas de los profesionales independientes, podría llegar a generar nuevas sinergias, proyectos y en definitiva abrir un abanico de oportunidades.

Aquí un audio de la radio LaSuper donde Ingrid, 50% de Enjambre, comenta cómo se estaba desarrollando la jornada de Colaboratorio en el Museo.

Ingrid Quiroga, 50% de enjambre, desde Colaboratorio

El grupo que conformó la primera jornada de trabajo colaborativo demandó próximos encuentros y buscar la posibilidad de que se sigan dando periódicamente estos momentos, generando un espacio estable para compartir e intercambiar experiencias, saberes y necesidades. Así que hay que ponerse manos a la obra para darle una respuesta a estas demandas y ver hacia dónde se puede dirigir Colaboratorio, cómo lo seguimos y cómo nos organizamos (entre tod*s!) para darle continuidad. Así que seguramente… habrá más!

Imagen de Radio LaSuperDigital
Imagen de Radio LaSuperDigital

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