Hacia el Foro Social Mundial de las Economías Transformadoras 2020, Barcelona.

Hace un par de semanas (el 5, 6 y 7 de abril) estuvimos en Barcelona participando de las mesas de trabajo para armar el programa del Foro Social Mundial 2020 que llevará el lema “Economías Transformadoras”. Fuimos invitados para participar de diversos grupos de discusión junto con unas 300 personas de todos los continentes. Una oportunidad única de poner en común las visiones que cada un* lleva consigo para buscar puntos de contacto, temas transversales o prácticas concretas que puedan ser replicadas (o reapropiadas) en otros contextos.

Los ejes en los que se organizaba este Encuentro de Trabajo eran 4: *Feminismos, *Economía Social y Solidaria, *Agroecología y Soberanía Alimentaria y *Procomún. Desde enjambre fuimos invitadas a trabajar en el eje del Procomún, el más pequeño en cantidad de personas (unas 30/35 personas) en comparación con los otros y el más joven dentro de los movimientos que han marcado la agenda en anteriores ediciones del Foro Social Mundial.

La dinámica de participación del Encuentro de Trabajo fue la siguiente: el primer día de reuniones temáticas (*Feminismos, *Economía Social y Solidaria, *Agroecología y Soberanía Alimentaria y *Procomún, *Educación y *Política pública) buscando consensuar los principales retos a trabajar en el 2020. Allí conseguimos, a grandes rasgos, agrupar en 6 campos los retos presentados por los grupos de trabajo en el eje de Procomún:

  • Dar visibilidad y relato a los comunes/comunicación.
  • Educación / experiencias vivas /indicadores
  • Convergencia // tensiones y reconocimiento de diversidades -lenguaje, -comunes tradicionales/emergentes, -norte/sur
  • Gobernanza comunal / gobernanza distribuida/ tensiones entre autonomía y colectividad/ institucionalización y comunes
  • Medios y fines // Llevarlo a la práctica — cambio cultural
  • Disputas de poder entre comunes, estado y corporaciones.

Día 2: Puesta en común y transversalización de todos los desafíos relevados en cada eje, “Retos Compartidos”, entre todos los movimientos presentes, algo así como un resumen de las grandes problemáticas globales que enfrentan las economías transformadoras. Así que ahí nos mezclamos y conocimos a participantes de los otros ámbitos dando un espacio de discusión en los siguientes retos compartidos:

  • Gobernanza del mismo Foro Social 2020.
  • Educación transformadora y liberadora.
  • Construcción de conocimiento y prácticas propias.
  • Trabajo local-global e intermovimiento.
  • TIC / Nuevas tecnologías.
  • Relación con el Estado y las corporaciones.
  • Gobernanza, auto-organización.
  • Estrategia propia.
  • Vida en el centro.
  • Visibilidad, con narrativa y relato propio.


Aquí al ser dos nos dividimos y aprovechamos la discusión de dos retos. En el grupo de “Visibilidad y nuevas narrativas” no logramos avanzar mucho, pero sí que consensuamos que de cara al 2020 se hace necesario “actualizar” el discurso del Foro Social; que el mensaje “transformador” sigue siendo complejo o que debemos aprender de “nuevos” movimientos en las calles como el FridaysForFuture, ExtictionRebellion o del mismo feminismo.
Presentes también en el reto de “Construcción de conocimiento y prácticas propias” nos dimos un espacio más en clave de preguntas y no tanto de respuestas, dónde nos cuestionamos como confluir en fines, prácticas y medios de los movimientos presentes. Abordamos temas como saber mantener/visibilizar/representatividad de la diversidad de esos conocimientos, identidades, experiencias y prácticas en la búsqueda de la sistematización o puesta en común de las mismas. Poner en común grandes discursos en pequeñas experiencias para que vivamos una nueva economía real ya.

Para finalizar, el tercer y último día nos dimos cita a la mañana para reunirnos por ámbito geográfico, independientemente de nuestro “reto compartido” y de nuestro eje (en nuestro caso, Procomún). Allí compartimos espacio con diferentes proyectos latinoamericanos, indistintamente de su trabajo en alguno de los 4 ejes del Foro, buscando encontar una estrategia común para movilizar regionalmente a otras entidades y experiencias hacia el 2020.

Algunas cuestiones a valorar:

Las dinámicas y metodologías propuestas facilitaron la conexión y conocimiento de experiencias diversas, pero no daban lugar a poder profundizar: 3 o 4 horas de trabajo no son suficiente cuando hay que hacer una labor de “traducción” (no sólo literal entre idiomas, por cierto excelente trabajo de traducción de la gente de Coati) entre conceptos o formas de entender algunas prácticas. Las sesiones lograron su cometido, pero siempre con la “obligación” de llegar a resultados/”acuerdos” para poder optimizar el tiempo. En resumen, dinámicas muy ambiciosas que muchas veces “cortaban la inspiración” del grupo de trabajo con los tiempos o que a veces eran poco productivas por el poco tiempo para encontrar un horizonte de acuerdos.

Preguntas que nos traemos para seguir pensando o hilo de los cuales seguir tirando:

    – Como expandir nuestras prácticas para que no seamos “los mismos de siempre”?

– Indicadores cualitativos: ¿cómo medimos el impacto de lo que hacemos? /// es general a las preocupaciones de todos los ejes debido a que los indicadores del capitalismo son cuantitativos y necesitamos otras formas de medir lo que hacemos.

– Cuales son los precedentes o las experiencias a revisar como inspiración? Casos de éxito de gestión colectiva de los recursos.

– ¿Cómo ampliar el debate para que otros movimientos contemporáneos (Climate Justice, Fridays for Future, etc) se puedan sumar? Y así de paso actualizar el discurso, la narrativa y las prácticas en el seno del FSM.

– ¿Cómo aprovechar el espacio para conseguir más presencia del movimiento de comunes regional, en el que encontramos un debate más avanzado?

– ¿Cómo hacer entrar en el FSM a movimientos contemporáneos más desestructurados o distribuídos (y que inclusive huyen de formas jurídicas) en igualdad de condiciones de debate con los movimientos “históricos” e instituidos como mutuales o sindicatos?

– ¿Cuales son las formas jurídicas y legales que nos representan? No tenemos formas de asociatividad tan flexibles como nuestras relaciones y formas de producción. Inclusive el cooperativismo no sabemos si es lo suficientemente flexible para nuestras actividades y alianzas… Nos preguntamos ya que nuestras formas de relación, interacción y producción colectiva se dan a través de la colaboración.

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¡Primer recurso en la Bolsa de Recursos Comunes!

¡Finalmente llegó el proyector que compramos con el Premio de Nación!

¡Ese es el primer recurso a disposición en la Bolsa de Recursos Comunes de la Plataforma Desbordes! Todavía no está la página lista (en construcción...), pero ya hay algo para compartir. :)

Ahora hay que hablar del uso compartido: ¿cómo crees que podría funcionar la gestión compartida de este recurso? ¿Se te ocurre alguna idea?

Mientras lo definimos entre tod*s, si necesitás usarlo contactá a info [at] enjambre . cc!

Presentamos y abrimos la Plataforma Desbordes en el Encuentro Comunes.

Presentamos y abrimos la Plataforma Desbordes en el Encuentro Comunes.

El proyecto de la Plataforma Desordes participó en Comunes 2018, el Encuentro Internacional de Cultura Libre y Economía Colaborativa que se realizó en el Centro Cultural de la Cooperación de Buenos Aires del 15 al 17 de agosto.

La Plataforma Desbordes se presentó, como caso de estudio, en un taller colaborativo donde se "abrió" el proceso de trabajo: desde el mapeo para visibilizar proyectos culturales colaborativos de 2016 hasta su ampliación, en la actualidad, hacia una herramienta digital que pueda servir para conectar a diferentes proyectos, ampliar su base de posibles colaboradores y para visibilizar e intercambiar recursos y capacidades entre ellos.

El taller abierto, a través de la presentación del estado de avance de la #PlataformaDesbordes, se usó como excusa para preguntarnos, junto a los asistentes, sobre cuáles son los modelos de sostenibilidad de las plataformas de colaboración en cultura. Para eso, hicimos un repaso a los modelos de sostenibilidad ya existentes para luego debatir sobre otras acciones y otras experiencias que pudieran ser útiles para todas las participantes... Surgieron muy buenas preguntas que mostraron los grandes desafíos que todavía tienen los proyectos colaborativos para asegurar su sostenibilidad.

¿Qué modelos de gobernanza? ¿Qué relación con las comunidades? ¿Qué líneas de ingresos para asegurar la sostenibilidad económica? ¿Cómo gestionar y compartir el conocimiento?

Entre los items que se debatieron grupalmente surgieron varias posibles líneas de trabajo: *repensar los bancos del tiempo siguiendo experiencias como la del Banco de Tiempo de Buenos Aires y bajo herramientas libres como TimeOverflow; *la venta de merchandising exclusivo que pueda ser vendido desde la plataforma; *la cesión, por parte de algunas salas participantes de la plataforma, de algunas entradas que luego se pueden revender o *el modelo de encuentros de Artexchange en Buenos Aires, con presentaciones de personas y proyectos que participen de la plataforma.

El Encuentro Comunes fue una excelente oportunidad para conectar el proyecto con otros pares de diferentes ciudades de Argentina, Chile, Brasil o Bolivia. Pudimos intercambiar opiniones y perspectivas con proyectos que vemos como referentes como Fora do Eixo de Brasil, Martadero de Cochabamba, Ártica de Montevideo, el SantaLab de Santa Fé o Tramados de Valparaíso.

La presentación usada en el taller y que sirvió como disparador para el posterior debate está disponible en https://slides.com/enjambre/deck-26.

 

Puertas Abiertas, Sesión 0: preparando el terreno para los proyectos culturales.

Puertas Abiertas, Sesión 0: preparando el terreno para los proyectos culturales.


 
Ya empezamos (!!!) el proceso de Tutorías a los cinco grupos con los que trabajaremos este año. Luego de la reunión grupal, de introducción y conocimiento del funcionamiento de Puertas Abiertas, ya comenzamos con las reuniones personalizadas para profundizar en cada uno de los proyectos. Y la intención es ir compartiendo este proceso, con sus diferentes herramientas...
 
La primera sesión, con una metodología común a todos los proyectos, nos sitúa frente al terreno en el que vamos a trabajar. Desde un trabajo en colectivo al interior de cada proyecto, indagamos y nos preguntamos sobre las necesidades y deseos de las integrantes, sus motivaciones, los valores, el "ADN" del proyecto... Las preguntas básicas de la ficha que le presentamos a cada grupo (sobre sus Deseos, Expectativas, Necesidades y Temores) son una excusa para empezar a conocer más los proyectos. Es una tarea de escucha, casi como una entrevista que toma una o dos sesiones concretas para desmenuzar el proyecto, para abrirlo e iluminar sus diferentes partes, para remover la tierra y reconocer cosas que ya estaban ahí, latentes (¡el sustrato!), para que entre tod*s podamos (re)descubrirlas... Se van así perfilando los puntos fuertes del proyecto y las carencias, esos puntos débiles, esos lugares salitrosos sobre los que deberemos trabajar un poquito más para que no se conviertan en obstáculos. Y también charlamos sobre los temores, sobre lo que no queremos que suceda con el proyecto, sobre esos caminos que no queremos tomar, para estar atent*s por si nos movemos hacia esas coordenadas.
 


Licencia Creative Commons 3.0 by-sa (Atribución - Compartir Igual). Inspirado en el KoopTel de Colaborabora.

 

En fin, toda una tarea de conocernos, conocer las predisposiciones, los puntos en común y las particularidades dentro de cada grupo (¡fundamental atender a todos los deseos y necesidades!). Esta etapa inicial también es un buen momento para pensar en otros posibles rumbos, en otros devenires del proyecto: hacer un poco de pensamiento divergente ;p para luego enfocarnos, converger (en las siguientes sesiones) sobre los surcos principales del proyecto. Esto de pensar sobre el proyecto desde otros planos puede dar lugar a posibles surcos "secundarios" que complementen el proyecto principal. Algo de esto ya nos está pasando en las primeras sesiones que hemos tenido... Lo iremos explicando en el futuro.

Y siempre, siempre, siempre, aplicando metodologías y herramientas puntuales que ayuden en la colaboración, en la circulación del conocimiento, que visibilicen esos otros impactos de los proyectos, que apunten a la sostenibilidad de los grupos...

Imprescindible tener en cuenta las particularidades de los procesos y proyectos culturales/creativos (trabajamos con intangibles que no pueden ser pensados desde una lógica de mercado o de emprendimiento económico), pensar en la sostenibilidad del grupo y del equipo de trabajo, en los cuidados de las personas, en lo individual dialogando con lo grupal, buscando visibilizar todo lo que el grupo ya está haciendo (¡que siempre es muchísimo!). Y reconocer tooooodos esos recursos que poseen los proyectos, tanto tangibles como intangibles (¡no todo es dinero!), visibilizarlos, darles entidad, empoderarnos. Pero eso, lo de los diferentes recursos, lo dejamos para las siguientes sesiones... : )
 
Continuará. Y lo iremos compartiendo, claro...

 
Nota: La ilustración de portada corresponde al hermoso libro de John Seymour, “La vida autosuficiente”. Lo tenemos en papel, y esa imagen digital la conseguimos buceando en archivos ocultos de internet...

Comenzamos las Tutorías 2018 de Puertas Abiertas: ¡cinco caminos!

Comienzan las Tutorías 2018 de Puertas Abiertas: ¡cinco caminos!

La semana pasada comenzamos el trabajo con los cinco grupos seleccionadas para las Tutorías 2018 en Puertas Abiertas. Hicimos una primer reunión grupal para conocernos mejor, explicar el funcionamiento de Puertas Abiertas, vivero de proyectos de arte y cultura, evacuar cualquier duda que pudiera haber y consensuar horarios para las Tutorías.

Fue una muy buena reunión, donde detectamos muchísima energía y ganas desde los grupos seleccionados! Eso nos dió mucha felicidad: reconocer las expectativas de los proyectos hacia el acompañamiento que le podamos brindar desde Puertas Abiertas. ¡También es un gran desafío!

Cada proyecto está en un momento diferente, algunos ya tienen un recorrido hecho, otros están en fase de idea, algunos tienen una vertiente más comunitaria, otros más económica, otros más política... Un dato: todos los proyectos seleccionados este año son de alumnos de la institución.

Los impactos de cada uno de los proyectos son variados: económico, político, comunitario, pedagógico... Lo cultural dialogando con otros ámbitos de la sociedad. Ése es tal vez el gran punto positivo de estos proyectos.

Antes que nada, y como introducción a este proceso compartido, acá va un resumen de cada uno de los grupos seleccionados. Ponemos el nombre de quien lo presentó a la convocatoria, pero en todos los casos hay otras personas involucradas.

* Escuela de Música Crecer, presentado por Alex González. Es un proyecto de educación musical (percusión, canto, bajo, guitarra y piano) en la ciudad de Río Colorado. Los profesores que dan las clases son alumnos del IUPA. No hay mucha oferta de iniciación musical en la ciudad, y por esa razón ha tenido gran repercusión en los pocos meses que llevan: tienen unos 70 alumnos, entre 7 y 60 años. El proyecto se sostiene con una cuota mínima pero necesita pensar en sus estrategias de sostenimiento económico, sin dejar de lado su voluntad de aportar e impactar en lo social/comunitario.
* "Las Escuelas se proyectan" es otro de los proyectos y fue presentado por Juan Carlos Zalazar. El proyecto busca visibilizar todo el contenido audiovisual que se genera en las escuelas primarias, como recurso educativo y como herramienta de expresión para los chicos. La idea es poder ampliar el espacio de exhibición de los "productos" audiovisuales más allá del grupo o clase. La idea del proyecto es generar un festival de cine de las escuelas primarias. Es muy potente la vinculación que puede tener con la currícula de la escuela o para pensar en el video/tecnología como soporte para actividades pedagógicas. También cambiaría el rol de los chicos con la tecnología, pasando de ser usuarios pasivos a creadores activos. Veremos cómo se desarrolla.
* "Intrínseco" es el nombre del proyecto presentado por Gabriel Molina. La idea surge de la necesidad de espacios expositivos que tienen los estudiantes de Artes Visuales para visibilizar y difundir sus creaciones. Gabriel y Florencia piensan en un espacio donde se favorezca la visualización de las obras y el cuidado de cada muestra. El proyecto es un gran desafío para pensar en otros espacios expositivos que contemplen la creciente producción en artes visuales.
* Cría Films es otros de los proyectos y fue presentado por Carla Romero. Cría Films es una pequeña productora valletana con recursos técnicos y humanos y que en el tiempo que lleva ha crecido con producciones diversas. Tienen varias líneas de trabajo en mente: ayudaremos a organizarlas y lograr que lo que se genere en alguna de ellas impacte y nutra a las otras. Es el proyecto con mayor posibilidades de vincularse con clientes regionales y nacionales: esto quedó claro en su participación reciente en el MICA regional. Ahí ayudaremos.
* Por último, pero no por ello menos importante, "Historias de Terror", presentado por Sofía Schmidt (con otras siete compañeras!). Son todas chicas de la carrera de Cinematografía, de diferentes años, que quieren cuestionar el sistema hetero-patriarcal en el que (tod*s) nos movemos. Este cuestionamiento se hace por medio de contenidos audiovisuales, aprovechando así el repensarse como realizadoras y el rol de la mujer en el ámbito cinematográfico. El proyecto en sí, "Historias de Terror" es una serie de 6 capítulos, las cuales relatan diferentes historias de ficción, basadas en hechos reales. Se pretende abordar como tema principal la violencia de género, en situaciones como el aborto, abuso sexual, acoso callejero, acoso virtual, etc. Cada capítulo tiene un tiempo de duración entre 5 a 10 minutos, contextualizado en Argentina.

Cada uno de los proyectos está en un diferente momento. Cada proyecto busca diferentes impactos. Cada proyecto tiene diferentes expectativas. Cinco caminos que se inician en Puertas Abiertas.

La reunión del viernes fue una primera toma de contacto. A partir de ahora iremos comunicando el devenir de cada uno de ellos y las herramientas que vamos creando/trabajando a partir de las necesidades y momentos concretos de cada grupo. ¡Mucho por delante!

¡Se viene un buen año!

Gestión cultural pública: reconocer el ecosistema cultural para pensar políticas culturales transformadoras.

Gestión cultural pública: reconocer el ecosistema cultural para pensar políticas culturales transformadoras.

Hace unas semanas estuvimos participando del Programa de Formación en Gestión Cultural Pública que está llevando adelante, por segundo año, la Dirección Nacional de Formación Cultural.
Esta vez, fuimos docentes del segundo módulo para la región Patagonia norte. El año pasado habíamos dado el módulo de planificación cultural y el de innovación en la comunicación. Este año el módulo fue otro: "diagnósticos y mapeos culturales y sistemas de información cultural".
Es un tema apasionante y una oportunidad que se nos presenta para aportar otros enfoques y herramientas a quienes deciden sobre las políticas culturales a nivel de gobiernos locales, provinciales o desde Universidades nacionales. Va aquí algo así como una reflexión sobre estos temas...

 

Diagnóstico: observar para actuar, para conocer qué caminos se pueden tomar, siempre en base a las necesidades y potencialidades locales específicas.
Pero... antes de entrar de lleno en herramientas y metodologías de diagnóstico (entre las que podrían destacar los mapas culturales y la generación de espacios horizontales de participación), creemos siempre interesante en las capacitaciones que damos introducir el importante cambio que está sufriendo la cultura en estos últimos años. Porque será de entender bien este cambio de paradigma en cultura que podremos posicionarnos para observar ciertos patrones, prácticas y formatos de creación, distribución o participación cultural que hasta hace pocos años eran impensables.

Cambios en lo cultural que van ampliando la definición de cultura, que, además de las bellas artes o las disciplinas clásicas, comienza a englobar otras manifestaciones culturales y artísticas populares, no formalizadas, y muchas veces basadas en el patrimonio inmaterial. ¿Qué pasa en el territorio? ¿Llegan las políticas culturales a leer esas prácticas culturales que suceden de forma cotidiana, masiva y distribuída? Recién en los últimos años, con políticas públicas como los Pontos de Cultura de Brasil o el reconocimiento de los ejemplos de Cultura Viva Comunitaria, se ha comenzado a entender y valorar que en el territorio ya están pasando cosas: se trata de fortalecerlas para así aumentar la diversidad cultural existente en el territorio. Y es un hecho claro de cómo la cultura puede ser un factor de desarrollo humano, consolidando el tejido social y permitiendo la promoción comunitaria.

Otro ejemplo: el aumento en la diversidad de las posibilidades de distribución de lo cultural: ¿todavía dependemos de intermediarios para la distribución o la exhibición? La respuesta no llega a ser un "no" rotundo, pero en los últimos años se han multiplicado las vías para que el público pueda consumir, apropiarse o participar en los hechos culturales que le proponemos. La UNESCO ejemplifica el ciclo cultural como un proceso donde se interconectan las diferentes etapas de creación, producción y difusión de la cultura, que "pueden o no estar institucionalizados y pueden o no estar regulados por el Estado".

Otro tema que también modifica el contexto donde se inserta la cultura: las "industrias culturales". ¿Sirve este concepto para explicar la relación actual que existe entre economía y cultura? La teoría de la larga cola permite acceder y llegar a minorías especializadas que buscan (y encuentran) productos y bienes culturales específicos y que excede a las reglas clásicas de distribución de la cultura masiva o institucionalizada. El concepto de "economía creativa" surge, entre otras cosas, para explicar este pasaje y engloba diferentes sectores, desde los clásicos como las bellas artes o las industrias culturales para ir ampliando el zoom hasta encontrarnos con el patrimonio intangible y la cultura popular (fiestas locales, artesanías...), las manifestaciones culturales que toman como eje el espacio público (intervenciones urbanas) o las llamadas industrias creativas (moda, diseño, videojuegos, arquitectura...).

Y en el fondo de la cuestión: lo digital (que permea y potencia este cambio de paradigma y permite, cada vez más, la superación de la división entre creador activo y espectador/consumidor pasivo) y la cada vez mayor transversalidad e interrelación del campo artístico/cultural con otros ámbitos de conocimiento (como las ciencias naturales o la tecnología).

Si éste es el contexto... ¿se está trabajando desde las organizaciones públicas para dialogar con todo lo que pasa allí? ¿Están adecuadas las organizaciones culturales para surfear en esta ampliación en la definición de cultura?

En la inmensa mayoría de casos, nuestros organismos de cultura generan acciones que se asocian a una visión folclorizante o de grandes eventos o espectáculos, dejando de lado mucha de la vitalidad y diversidad cultural existente en un territorio. Y, creemos, se está dejando pasar una oportunidad para hacer notar la creciente centralidad que las políticas culturales pueden tener entre el conjunto de las políticas públicas de un Estado, ya sea local o regional. Una creciente centralidad tanto por la ampliación en la definición de lo cultural como por la fuerza que tiene hoy el enfoque de desarrollo sostenible, aquél que supera el crecimiento económico y que le suma la inclusión social, lo ambiental y, también, lo cultural (el como cuarto pilar de desarrollo). La Agenda 21 de la Cultura, varios documentos de la UNESCO o los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU son documentos internacionales que van por ese camino. Necesariamente, el desarrollo a escala humana tiene que dialogar con los derechos culturales y con la diversidad cultural, para reconocer en la cultura un espacio de construcción de ciudadanía y para garantizar la libertad cultural, esto es, el poder elegir la identidad propia sin verse excluído por otras alternativas.

Si miramos atrás vemos la potencia que pueden llegar a tener las políticas culturales en una gestión política local o provincial. El contexto de creación cultural ha cambiado y el concepto de desarrollo engloba ahora visiones que ponen a lo cultural en el centro. Se trata de comenzar a pensar acciones, proyectos y programas que efectivamente entiendan a la cultura como factor de desarrollo (económico, sí, pero también social o urbano) y que permitan un mayor acceso a la cultura (siendo conscientes de las variadas barreras), una mayor participación ciudadana (tanto desde el uso y asistencia del público pero, fundamentalmente, desde la implicación de los agentes culturales en la definición de las políticas) y trabajando desde la memoria y la identidad (como base de una construcción contemporánea e innovadora).

Imágenes por Alan Molins, FB, 2017, https://www.facebook.com/alanmolins/posts/10213441543897911

Y aquí vemos la importancia que reviste, ahora sí, una esfera que hasta hace pocas décadas había sido menospreciada por las políticas culturales. "La diversidad cultural es tan necesaria para el género humano como la diversidad biológica para los organismos vivos", decía la UNESCO en 2001. Si la diversidad es parte constitutiva de la cultura, entonces, desde los organismos públicos, se debe hacer lo posible para preservarla, potenciarla y hacerla sostenible. Pero cuando hablamos de diversidad no tenemos que pensar sólo en lo identitario/étnico, sino también pensar en los tamaños de los agentes (por ejemplo, ¿la escena local está monopolizada por pocos agentes culturales grandes?), por los diferentes sectores o contenidos que fluyen en ese sistema (lo clásicos serían el patrimonio, las bibliotecas, la formación artística..., pero ¿existen otros sectores que no se están teniendo en cuenta?) o la posibilidad de participación de diferentes agentes culturales en la definición de las políticas locales. En este punto podría entrar el concepto de "ecosistema cultural" para explicar esta coexistencia entre agentes, con vinculaciones horizontales (entre diferentes disciplinas) o verticales (propias de una misma cadena de valor), con conexiones locales pero también globales (facilitadas por internet), alrededor de diversas temáticas que muchas veces escapan lo estético o artístico y dialogan con otros ámbitos (género, medioambiente, espacio público..), con diversidad de identidades... Un concepto éste de "ecosistema cultural" que permite ver la totalidad del sistema cultural y la necesaria función e interrelación entre los nodos, sea cual sea su tamaño.

¿Y cuál es el rol de la Administración pública (gobierno local, provincial, Universidades...) en un ecosistema cultural?

Si somos conscientes del cambio de paradigma cultural, del rol creciente que puede tener la cultura como factor de desarrollo y de la importancia de la diversidad cultural desde un enfoque de derechos, entonces, un organismo público debe entenderse como un elemento más en su ecosistema cultural. Debería fortalecer a los agentes culturales del territorio, públicos y privados; ofrecer garantías de expresión y difusión a todas las voces (poniendo en práctica el concepto de sostenibilidad cultural); provocar interacciones creativas, horizontales o con otros ámbitos de conocimiento; conectar ese ecosistema con la dimensión global; proteger aquellas expresiones más desfavorecidas, entre otras acciones que podría tomar... La Administración pública entendida como facilitadora, como catalizadora para que sucedan cosas en el territorio, para favorecer diferentes manifestaciones culturales, para hacer de puente entre diferentes disciplinas o sectores culturales, para hacer que sea a través de la cultura que se posicionen en la esfera pública determinadas temáticas de actualidad social (contaminación, violencia de género, etc.). Y haciendo énfasis, desde lo público, en aquéllos proyectos que repercutan más allá de lo económico y que lo hagan, principalmente, en el bienestar colectivo, permitiendo su remezcla y sus derivaciones por parte de la misma comunidad, generando espacios de participación impredecibles (algo difícil de entender ;) para un gobierno local o provincial), verdaderas grietas (krax!) donde se concentran energías y se permita el encuentro con "el otro". De allí saldrán aportes verdaderamente innovadores que nos permitirán pensar otras políticas culturales que no sean universalistas y homogéneas, unos debates políticos donde entre, también, la cultura compartida y con impacto en la sociedad. Si lo que se quiere es fomentar la diversidad cultural, cuidarla y fortalecerla, tenemos que generar acciones que apunten hacia ello, y para eso hará falta abrir las ventanas de los gobiernos para que entre aire fresco...

Imágenes por Alan Molins, FB, 2017, https://www.facebook.com/alanmolins/posts/10213441543897911

Todo esto fue la base desde donde se dió el módulo 2 del Programa de Formación en Gestión Cultural Pública para unos 25 gestores culturales públicos de la norpatagonia. A partir de ahí entramos en los temas de diagnósticos y mapeos culturales y en lo que significa armar un sistema de información cultural. Pero dependiendo de los anteojos que tengamos puestos, veremos una o utra cosa, como las gafas de They Live. Entonces, si tenemos en cuenta a la cultura como factor de desarrollo y nos paramos desde un enfoque basado en la diversidad y en entender a la Administración como parte del ecosistema cultural, cambiará la forma como hacemos diagnósticos, qué tipo de mapas desarrollaremos o qué mediremos cuando pensemos en "lo cultural". Queremos aportar en una apropiación de la palabra cultura desde lo común y desde un impacto integral, porque desde ese posicionamiento surgirán diversas políticas públicas culturales, otras formas de disponer y redistribuir los fondos públicos y de pensar cómo accederá y participará la sociedad en lo cultural. Tratamos de aportar en el pasaje de una noción de políticas culturales basadas en el enfoque clásico ("Ninguna cultura ha sido creada por el pueblo, toda cultura ha sido creada para él", dijeron desde el Ministerio de Cultura francés en la década de los 60s, y se mantiene en cierta forma hasta hoy) a un enfoque más contemporáneo y consciente de esa diversidad presente en la sociedad (como decían desde la comisión de Cultura del 15M: "La política cultural no es la cultura. Las instituciones públicas no hacen la cultura"). Por supuesto que estamos mucho más cómodos con este último enfoque... :)

Tres Colaboratorios en Patagonia, NOA y Provincia de Buenos Aires :: Informes.

A finales del año pasado tuvimos el agrado de dinamizar tres Colaboratorios en el marco de los Foros Argentina Creativa del Ministerio de Cultura de Nación. Fueron tres jornadas en tres regiones diferentes: el de Patagonia en Neuquén, el del NOA en Salta y el de la provincia de Buenos Aires en Mar de Plata. Un gran desafío y sobre todo un gran aprendizaje y reconocimiento de las diversas formas de trabajo y vinculación entre agentes del sector cultural y la confirmación de la cada vez más necesaria reflexión conjunta y articulación y producción colectiva.

Los Colaboratorios en las diferentes regiones actuaron como una oportunidad para que muchas de las iniciativas invitadas generaran un diálogo desde los distintos sectores creativos (videojuegos, audiovisual, editorial, escénicas, música, diseño y artes visuales) y los diagnósticos generados conjuntamente funcionaron como disparadores para comenzar a trazar líneas de trabajo a nivel regional con una mirada hacia la comercialización y vinculación nacional e internacional. Más info sobre la metodología propuesta aquí.

Los Informes están disponibles en licencia CC para que cualquiera lo pueda descargar y utilizar. La idea es que puedan servir como base para proyectos culturales colectivos o como insumos para el planteamiento e implementación de politicas públicas por parte de autoridades culturales.

Cada informe contiene información específica sobre la realidad cultural de cada una de las regiones. Más allá de eso, se pueden marcar algunos puntos en común en los diversos Colaboratorios:

–> En los tres casos se habló de la necesidad de aumentar la difusión, circulación y comercialización de las producciones culturales, dándole mayor visibilidad a los procesos creativos regionales y vincularlos con nuevos públicos a nivel regional y nacional, posibilitando una mayor apertura a las dinámicas del mercado nacional y global de la economía creativa.

–> En los tres Colaboratorios los diversos emprendimientos manifestaron su interés por formalizar plataformas y redes de intercambio que posibiliten una mayor interacción entre los emprendedores de cada una de las regiones.

–> También quedó explícito en los tres encuentros la necesidad de seguir generando espacios y momentos que potencien el cruce entre sectores y el fortalecimiento del asociativismo, dando lugar a la producción entre sectores con un abordaje inter y transdisciplinar.

–> Ante la baja interlocución con las autoridades municipales o provinciales, surgió de manera constante la necesidad de generar una mejor articulación entre emprendedores y autoridades culturales (nacionales, provinciales y municipales). Para esto, se hablo de la necesidad de potenciar instancias de participación más horizontales, locales y democráticas. Los emprendedores reconocen que sus prácticas y experiencias pueden ser insumos directos para el diagnóstico y fundamentación para la planificación de políticas públicas.

 
Más allá de los diagnósticos, nos queda la satisfacción de haber conocido y aprendido de más de 80 emprendimientos en diferentes puntos del país que están generando nuevas herramientas, nuevas prácticas y nuevas formas de entender y vivir el trabajo en cultura desde miradas horizontales, colectivas y colaborativas.

 

Descarga el Informe de la región patagónica aquí.
 
 

Descargá el Informe del NOA aquí.
 
 

Descargá el Informe de la provincia de Buenos Aires aquí.

Puertas Abiertas: Informe de la primera etapa, diciembre 2016.

Desde hace 4 meses venimos trabajando en el acompañamiento de varios proyectos culturales y artísticos de la comunidad educativa del IUPA desde Puertas Abiertas.

Ha sido una experiencia de aprendizaje conjunto, con itinerarios personalizados y específicos para cada uno de los proyectos.

Les compartimos el Informe que generamos luego de estos meses, con una valoración de lo que hizo bien, de lo que no estuvo tan bien y algunas líneas de trabajo para continuar con el fortalecimiento de los proyectos para el 2017.

La descarga está disponible aquí.
 

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¡Capacitaciones en marcha!

Estamos empezando una nueva etapa de capacitaciones en diferentes lugares y con diferentes actores. Por un lado, estamos dinamizando la red de las Casas del Bicentenario que construyó durante los últimos años el Ministerio de Cultura de Nación en varias localidades de la región patagónica. El objetivo ahí es generar capacidades y brindar herramientas para reforzar una red de intercambio de referentes culturales y una mayor circulación de actividades y artistas entre las diferentes casas, además de poder pensar en proyectos en conjuntos a nivel regional.

La capacitación consta de varios módulos que van desde pensar la cultura como herramienta de transformación social, reforzando el enfoque de culturas vivas, pasando por detectar y reforzar el ecosistema cultural regional desde las Casas, aportando al diálogo entre las culturas institucionales y las culturas autónomas o independientes. Otros temas enfocan sobre la enorme cantidad de recursos con los que cuentan las Casas (tangibles e intangibles) y cómo optimizarlos a través de pensar en sistemas de articulación colaborativa. Otro módulo es sobre comunicación, tanto externa y de vinculación con la ciudadanía como la comunicación organizacional interna y la sistematización del conocimiento institucional.

 

Luego, participamos como docentes del programa de Gestión Cultural Pública, aportando nuestras experiencias en planificación de proyectos culturales y participación y en vinculación institucional y comunitaria. Otro módulo en el que fuimos referentes fue en nuevas prácticas de comunicación en cultura, con el desafío que tienen las instituciones culturales (públicas) en una comunicación que convoque audiencias y asegure su participación. Un tema interesante es el desarrollo de un plan de formación de audiencias y la generación de experiencias satisfactorias entre el público y los espacios institucionales.

El objetivo de este programa del Ministerio de Cultura de Nación es reforzar las prácticas de diseño y gestión de proyectos culturales como ejes para el desarrollo de las políticas culturales locales. Trabajar en las etapas de creación y diseño y comenzar a destacar la importancia de la evaluación de los proyectos culturales.

 

Por último, y de manera puntual, brindamos una charla-taller en el marco de las actividades del programa Escena Pública del Ministerio de Cultura sobre los usos contemporáneos de la cartografía en el arte y la cultura. Intentamos hacer una introducción, ante artistas emergentes de toda la Patagonia, de la potencia de la aproximación cartográfica para generar un diálogo experimental y transdisciplinar entre las prácticas artísticas contemporáneas y las metodologías de aproximación territorial propias de la cartografía. Creemos -y eso defendimos en la charla- que tal cruce de disciplinas origina un nuevo marco para la producción de conocimiento que resignifique cómo se entiende un territorio.

 

Mesas de trabajo hacia el FSMET 2020, Barcelona.

Hace un par de semanas (el 5, 6 y 7 de abril) estuvimos en Barcelona participando de las mesas de trabajo para armar el programa del Foro Social Mundial 2020 que llevará el lema “Economías Transformadoras”. Fuimos invitados para participar de diversos grupos de discusión junto con unas 300 personas de todos los continentes. Una oportunidad única de poner en común las visiones que cada un* lleva consigo para buscar puntos de contacto, temas transversales o prácticas concretas que puedan ser replicadas (o reapropiadas) en otros contextos.

Los ejes en los que se organizaba este Encuentro de Trabajo eran 4: *Feminismos, *Economía Social y Solidaria, *Agroecología y Soberanía Alimentaria y *Procomún. Desde enjambre fuimos invitadas a trabajar en el eje del Procomún, el más pequeño en cantidad de personas (unas 30/35 personas) en comparación con los otros y el más joven dentro de los movimientos que han marcado la agenda en anteriores ediciones del Foro Social Mundial.

La dinámica de participación del Encuentro de Trabajo fue la siguiente: el primer día de reuniones temáticas (*Feminismos, *Economía Social y Solidaria, *Agroecología y Soberanía Alimentaria y *Procomún, *Educación y *Política pública) buscando consensuar los principales retos a trabajar en el 2020. Allí conseguimos, a grandes rasgos, agrupar en 6 campos los retos presentados por los grupos de trabajo en el eje de Procomún:

  • Dar visibilidad y relato a los comunes/comunicación.
  • Educación / experiencias vivas /indicadores
  • Convergencia // tensiones y reconocimiento de diversidades -lenguaje, -comunes tradicionales/emergentes, -norte/sur
  • Gobernanza comunal / gobernanza distribuida/ tensiones entre autonomía y colectividad/ institucionalización y comunes
  • Medios y fines // Llevarlo a la práctica — cambio cultural
  • Disputas de poder entre comunes, estado y corporaciones.

Día 2: Puesta en común y transversalización de todos los desafíos relevados en cada eje, “Retos Compartidos”, entre todos los movimientos presentes, algo así como un resumen de las grandes problemáticas globales que enfrentan las economías transformadoras. Así que ahí nos mezclamos y conocimos a participantes de los otros ámbitos dando un espacio de discusión en los siguientes retos compartidos:

  • Gobernanza del mismo Foro Social 2020.
  • Educación transformadora y liberadora.
  • Construcción de conocimiento y prácticas propias.
  • Trabajo local-global e intermovimiento.
  • TIC / Nuevas tecnologías.
  • Relación con el Estado y las corporaciones.
  • Gobernanza, auto-organización.
  • Estrategia propia.
  • Vida en el centro.
  • Visibilidad, con narrativa y relato propio.

Aquí al ser dos nos dividimos y aprovechamos la discusión de dos retos. En el grupo de “Visibilidad y nuevas narrativas” no logramos avanzar mucho, pero sí que consensuamos que de cara al 2020 se hace necesario “actualizar” el discurso del Foro Social; que el mensaje “transformador” sigue siendo complejo o que debemos aprender de “nuevos” movimientos en las calles como el FridaysForFuture, ExtictionRebellion o del mismo feminismo.
Presentes también en el reto de “Construcción de conocimiento y prácticas propias” nos dimos un espacio más en clave de preguntas y no tanto de respuestas, dónde nos cuestionamos como confluir en fines, prácticas y medios de los movimientos presentes. Abordamos temas como saber mantener/visibilizar/representatividad de la diversidad de esos conocimientos, identidades, experiencias y prácticas en la búsqueda de la sistematización o puesta en común de las mismas. Poner en común grandes discursos en pequeñas experiencias para que vivamos una nueva economía real ya.


Para finalizar, el tercer y último día nos dimos cita a la mañana para reunirnos por ámbito geográfico, independientemente de nuestro “reto compartido” y de nuestro eje (en nuestro caso, Procomún). Allí compartimos espacio con diferentes proyectos latinoamericanos, indistintamente de su trabajo en alguno de los 4 ejes del Foro, buscando encontar una estrategia común para movilizar regionalmente a otras entidades y experiencias hacia el 2020.

Algunas cuestiones a valorar:

Las dinámicas y metodologías propuestas facilitaron la conexión y conocimiento de experiencias diversas, pero no daban lugar a poder profundizar: 3 o 4 horas de trabajo no son suficiente cuando hay que hacer una labor de “traducción” (no sólo literal entre idiomas, por cierto excelente trabajo de traducción de la gente de Coati) entre conceptos o formas de entender algunas prácticas. Las sesiones lograron su cometido, pero siempre con la “obligación” de llegar a resultados/”acuerdos” para poder optimizar el tiempo. En resumen, dinámicas muy ambiciosas que muchas veces “cortaban la inspiración” del grupo de trabajo con los tiempos o que a veces eran poco productivas por el poco tiempo para encontrar un horizonte de acuerdos.

Preguntas que nos traemos para seguir pensando o hilo de los cuales seguir tirando:

    – Como expandir nuestras prácticas para que no seamos “los mismos de siempre”?

– Indicadores cualitativos: ¿cómo medimos el impacto de lo que hacemos? /// es general a las preocupaciones de todos los ejes debido a que los indicadores del capitalismo son cuantitativos y necesitamos otras formas de medir lo que hacemos.

– Cuales son los precedentes o las experiencias a revisar como inspiración? Casos de éxito de gestión colectiva de los recursos.

– ¿Cómo ampliar el debate para que otros movimientos contemporáneos (Climate Justice, Fridays for Future, etc) se puedan sumar? Y así de paso actualizar el discurso, la narrativa y las prácticas en el seno del FSM.

– ¿Cómo aprovechar el espacio para conseguir más presencia del movimiento de comunes regional, en el que encontramos un debate más avanzado?

– ¿Cómo hacer entrar en el FSM a movimientos contemporáneos más desestructurados o distribuídos (y que inclusive huyen de formas jurídicas) en igualdad de condiciones de debate con los movimientos “históricos” e instituidos como mutuales o sindicatos?

– ¿Cuales son las formas jurídicas y legales que nos representan? No tenemos formas de asociatividad tan flexibles como nuestras relaciones y formas de producción. Inclusive el cooperativismo no sabemos si es lo suficientemente flexible para nuestras actividades y alianzas… Nos preguntamos ya que nuestras formas de relación, interacción y producción colectiva se dan a través de la colaboración.