Hace un par de semanas (el 5, 6 y 7 de abril) estuvimos en Barcelona participando de las mesas de trabajo para armar el programa del Foro Social Mundial 2020 que llevará el lema “Economías Transformadoras”. Fuimos invitados para participar de diversos grupos de discusión junto con unas 300 personas de todos los continentes. Una oportunidad única de poner en común las visiones que cada un* lleva consigo para buscar puntos de contacto, temas transversales o prácticas concretas que puedan ser replicadas (o reapropiadas) en otros contextos.

Los ejes en los que se organizaba este Encuentro de Trabajo eran 4: *Feminismos, *Economía Social y Solidaria, *Agroecología y Soberanía Alimentaria y *Procomún. Desde enjambre fuimos invitadas a trabajar en el eje del Procomún, el más pequeño en cantidad de personas (unas 30/35 personas) en comparación con los otros y el más joven dentro de los movimientos que han marcado la agenda en anteriores ediciones del Foro Social Mundial.

La dinámica de participación del Encuentro de Trabajo fue la siguiente: el primer día de reuniones temáticas (*Feminismos, *Economía Social y Solidaria, *Agroecología y Soberanía Alimentaria y *Procomún, *Educación y *Política pública) buscando consensuar los principales retos a trabajar en el 2020. Allí conseguimos, a grandes rasgos, agrupar en 6 campos los retos presentados por los grupos de trabajo en el eje de Procomún:

  • Dar visibilidad y relato a los comunes/comunicación.
  • Educación / experiencias vivas /indicadores
  • Convergencia // tensiones y reconocimiento de diversidades -lenguaje, -comunes tradicionales/emergentes, -norte/sur
  • Gobernanza comunal / gobernanza distribuida/ tensiones entre autonomía y colectividad/ institucionalización y comunes
  • Medios y fines // Llevarlo a la práctica — cambio cultural
  • Disputas de poder entre comunes, estado y corporaciones.

Día 2: Puesta en común y transversalización de todos los desafíos relevados en cada eje, “Retos Compartidos”, entre todos los movimientos presentes, algo así como un resumen de las grandes problemáticas globales que enfrentan las economías transformadoras. Así que ahí nos mezclamos y conocimos a participantes de los otros ámbitos dando un espacio de discusión en los siguientes retos compartidos:

  • Gobernanza del mismo Foro Social 2020.
  • Educación transformadora y liberadora.
  • Construcción de conocimiento y prácticas propias.
  • Trabajo local-global e intermovimiento.
  • TIC / Nuevas tecnologías.
  • Relación con el Estado y las corporaciones.
  • Gobernanza, auto-organización.
  • Estrategia propia.
  • Vida en el centro.
  • Visibilidad, con narrativa y relato propio.

Aquí al ser dos nos dividimos y aprovechamos la discusión de dos retos. En el grupo de “Visibilidad y nuevas narrativas” no logramos avanzar mucho, pero sí que consensuamos que de cara al 2020 se hace necesario “actualizar” el discurso del Foro Social; que el mensaje “transformador” sigue siendo complejo o que debemos aprender de “nuevos” movimientos en las calles como el FridaysForFuture, ExtictionRebellion o del mismo feminismo.
Presentes también en el reto de “Construcción de conocimiento y prácticas propias” nos dimos un espacio más en clave de preguntas y no tanto de respuestas, dónde nos cuestionamos como confluir en fines, prácticas y medios de los movimientos presentes. Abordamos temas como saber mantener/visibilizar/representatividad de la diversidad de esos conocimientos, identidades, experiencias y prácticas en la búsqueda de la sistematización o puesta en común de las mismas. Poner en común grandes discursos en pequeñas experiencias para que vivamos una nueva economía real ya.


Para finalizar, el tercer y último día nos dimos cita a la mañana para reunirnos por ámbito geográfico, independientemente de nuestro “reto compartido” y de nuestro eje (en nuestro caso, Procomún). Allí compartimos espacio con diferentes proyectos latinoamericanos, indistintamente de su trabajo en alguno de los 4 ejes del Foro, buscando encontar una estrategia común para movilizar regionalmente a otras entidades y experiencias hacia el 2020.

Algunas cuestiones a valorar:

Las dinámicas y metodologías propuestas facilitaron la conexión y conocimiento de experiencias diversas, pero no daban lugar a poder profundizar: 3 o 4 horas de trabajo no son suficiente cuando hay que hacer una labor de “traducción” (no sólo literal entre idiomas, por cierto excelente trabajo de traducción de la gente de Coati) entre conceptos o formas de entender algunas prácticas. Las sesiones lograron su cometido, pero siempre con la “obligación” de llegar a resultados/”acuerdos” para poder optimizar el tiempo. En resumen, dinámicas muy ambiciosas que muchas veces “cortaban la inspiración” del grupo de trabajo con los tiempos o que a veces eran poco productivas por el poco tiempo para encontrar un horizonte de acuerdos.

Preguntas que nos traemos para seguir pensando o hilo de los cuales seguir tirando:

    – Como expandir nuestras prácticas para que no seamos “los mismos de siempre”?

– Indicadores cualitativos: ¿cómo medimos el impacto de lo que hacemos? /// es general a las preocupaciones de todos los ejes debido a que los indicadores del capitalismo son cuantitativos y necesitamos otras formas de medir lo que hacemos.

– Cuales son los precedentes o las experiencias a revisar como inspiración? Casos de éxito de gestión colectiva de los recursos.

– ¿Cómo ampliar el debate para que otros movimientos contemporáneos (Climate Justice, Fridays for Future, etc) se puedan sumar? Y así de paso actualizar el discurso, la narrativa y las prácticas en el seno del FSM.

– ¿Cómo aprovechar el espacio para conseguir más presencia del movimiento de comunes regional, en el que encontramos un debate más avanzado?

– ¿Cómo hacer entrar en el FSM a movimientos contemporáneos más desestructurados o distribuídos (y que inclusive huyen de formas jurídicas) en igualdad de condiciones de debate con los movimientos “históricos” e instituidos como mutuales o sindicatos?

– ¿Cuales son las formas jurídicas y legales que nos representan? No tenemos formas de asociatividad tan flexibles como nuestras relaciones y formas de producción. Inclusive el cooperativismo no sabemos si es lo suficientemente flexible para nuestras actividades y alianzas… Nos preguntamos ya que nuestras formas de relación, interacción y producción colectiva se dan a través de la colaboración.